La secadora es el electrodoméstico que más sufre por falta de mantenimiento. La mayoría de sus fallas se pueden prevenir con hábitos sencillos.
1. No calienta
En las secadoras eléctricas la causa suele ser la resistencia o el termofusible, una pieza de seguridad que se quema cuando la secadora se recalienta. Cambiar solo el fusible sin corregir la causa del recalentamiento hace que se vuelva a quemar.
2. Se demora demasiado
Un ciclo que antes duraba una hora y ahora dura dos indica que el aire no sale bien: filtro lleno o ducto obstruido. Limpie el filtro en cada carga y haga revisar el ducto al menos una vez al año.
3. El tambor no gira
Si el motor suena pero el tambor queda quieto, la correa se rompió. Es una reparación rápida.
4. Chirridos
Los rodillos que sostienen el tambor se desgastan con el uso. Cuando empiezan a chirriar, es el momento de cambiarlos antes de que dañen el eje.
5. Se apaga sola
Un termostato de seguridad corta el calor cuando la temperatura interna sube demasiado. Casi siempre es falta de ventilación.
6. Olor a quemado
Deje de usarla de inmediato. La pelusa acumulada cerca de la resistencia es un riesgo real de incendio.
Mantenimiento recomendado
- Limpie el filtro de pelusa después de cada uso.
- Lave el filtro con agua y jabón una vez al mes si usa suavizante.
- Pida una limpieza del ducto y del interior una vez al año.
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